Innovación e Investigación > Matemáticas a través del ajedrez

La práctica del ajedrez induce a la práctica de la matemática y viceversa. Con el ajedrez el alumno realiza procesos propios del trabajo matemático como el uso del análisis y el razonamiento. Además, ayuda al desarrollo de la memoria, aumenta la concentración, desarrolla la creatividad, mejora la capacidad de resolución de problemas, de toma de decisiones,…

El conjunto de acciones mentales lógicas, de inferencia, de cálculo, de toma de decisiones, etc, que tienen lugar en el cerebro durante el juego y que se automatizan con la práctica promueven la inteligencia y el aprendizaje, algo que se transfiere a diversas áreas.

Así mismo podemos considerar a la práctica del ajedrez como un instrumento de sociabilización que ayuda a la adquisición de normas y valores como por ejemplo, confrontar distintos puntos de vista, actuar reflexivamente, reconocer valores individuales y lograr una competencia cooperativa. Simbólicamente el ajedrez nos enseña que vivir en sociedad supone cooperar, no competir: las fichas necesitan de las demás para poder defenderse y poder seguir avanzando.

Dada la naturaleza lúdica del ajedrez, se utiliza como herramienta motivadora para decorar, acompañar, introducir, ilustrar y trabajar contenidos matemáticos como el plano, los polígonos, los números, ….